Matriz inversa y ecuaciones matriciales: AX=B paso a paso
Con números reales, deshacer una multiplicación es sencillo: 3 · (1/3) = 1. Con matrices, algo parecido puede pasar — pero no siempre. Solo algunas matrices tienen esa "matriz que deshace la multiplicación", y saber cuándo existe (y cómo usarla) es la puerta de entrada a uno de los ejercicios más repetidos de Selectividad: despejar una matriz dentro de una ecuación.
Qué es la matriz inversa
La matriz inversa desempeña en el producto de matrices el mismo papel que el inverso de un número real en la multiplicación. Dada una matriz cuadrada A, su inversa (si existe) es la matriz A⁻¹ que verifica:
A · A⁻¹ = A⁻¹ · A = I
donde I es la matriz identidad. Por ejemplo:

Aquí la inversa es sencilla porque la matriz es diagonal: basta invertir cada elemento de la diagonal. Pero no todas las matrices tienen inversa.
Una matriz cuadrada que tiene inversa se llama regular. Una que no la tiene se llama singular — y existe un criterio inmediato para distinguirlas:
Una matriz cuadrada tiene inversa si y solo si su determinante es distinto de cero.
Por eso, antes de intentar calcular una inversa, conviene calcular primero su determinante. Si vale cero, ya sabes que no hay inversa que calcular — te habrás ahorrado todo el trabajo posterior.
Cómo calcularla: dos caminos
Existen dos procedimientos principales, y ambos llegan al mismo resultado.
Camino 1: mediante Gauss
Se escribe la matriz A junto a la matriz identidad del mismo orden, formando (A | I), y se aplican operaciones elementales por filas hasta convertir la parte izquierda en la identidad. Lo que quede en la parte derecha será la inversa: (A | I) → (I | A⁻¹).
Ejemplo guiado. Calculemos la inversa de una matriz 2×2 mediante Gauss:

El procedimiento es exactamente el mismo que usarías para escalonar cualquier matriz — solo que ahora lo aplicas también a la mitad derecha, la de la identidad.
Camino 2: mediante adjuntos
La segunda vía usa directamente los determinantes:
A⁻¹ = (1 / |A|) · Adj(A)
donde Adj(A) es la traspuesta de la matriz de adjuntos. El procedimiento práctico es: calcular el determinante, calcular todos los menores complementarios, obtener los adjuntos, formar la matriz de adjuntos, trasponerla y, por último, dividir entre el determinante.
Ejemplo guiado.

Para matrices pequeñas, ambos métodos son prácticamente equivalentes en esfuerzo. Para matrices de orden elevado, el método de Gauss suele resultar más eficiente — evita calcular muchos determinantes.
Error frecuente: si |A| = 0, la matriz no tiene inversa. Antes de comenzar cualquier cálculo conviene comprobar el determinante — es la comprobación que más tiempo ahorra en todo este bloque.
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Ecuaciones matriciales: despejar cuando la incógnita es una matriz
En una ecuación numérica, la incógnita suele ser un número: 3x = 12 se despeja dividiendo. En álgebra matricial ocurre algo parecido, pero la incógnita puede ser una matriz completa — y la posición de esa matriz dentro de la ecuación es determinante, porque el producto de matrices no es conmutativo.
Cuando la incógnita va a la izquierda del lado conocido: AX = B
Si A es regular, multiplicamos ambos miembros por la izquierda por A⁻¹:
A⁻¹(AX) = A⁻¹B → (A⁻¹A)X = A⁻¹B → X = A⁻¹B
Cuando la incógnita va a la derecha: XA = B
Aquí no podemos proceder igual: como A está a la derecha de X, hay que multiplicar por la derecha:
(XA)A⁻¹ = BA⁻¹ → X(AA⁻¹) = BA⁻¹ → X = BA⁻¹
Compara ambos casos con sus respectivos ejemplos:

En matrices, el orden importa: AX = B se despeja como X = A⁻¹B, mientras que XA = B se despeja como X = BA⁻¹. No son la misma expresión, aunque a primera vista lo parezcan.
Cuando la incógnita queda encajada entre dos matrices conocidas, como en AXB = C, el razonamiento se extiende de forma natural multiplicando por A⁻¹ por la izquierda y por B⁻¹ por la derecha: X = A⁻¹CB⁻¹.
Errores frecuentes en ecuaciones matriciales:
Olvidar que el producto de matrices no es conmutativo.
Multiplicar por la inversa en el lado incorrecto.
Intentar utilizar una matriz que no tiene inversa.
No comprobar previamente que el determinante es distinto de cero.
Antes de empezar a despejar, localiza dónde está la matriz incógnita. La inversa debe multiplicar siempre por el lado donde se encuentra la matriz que quieres eliminar — no por el lado que te resulte más cómodo escribir.
Resumen
Ecuación | Despeje | Multiplicar por A⁻¹... |
AX = B | X = A⁻¹B | por la izquierda |
XA = B | X = BA⁻¹ | por la derecha |
AXB = C | X = A⁻¹CB⁻¹ | por ambos lados |
Método para calcular A⁻¹ | Ventaja | Inconveniente |
Gauss | Universal, mecánico | Más largo en matrices grandes |
Adjuntos | Muy sistemático | Exige calcular muchos determinantes |
Todo este bloque se apoya en una sola idea: la matriz inversa deshace un producto, igual que dividir deshace una multiplicación — pero solo si existe, y solo si la aplicas por el lado correcto.
Cuando el sistema es cuadrado y lo que buscas es resolverlo directamente (no solo obtener la inversa), la regla de Cramer ofrece un atajo equivalente.
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